Debido a sus características livianas, funcionales, de rápido montaje y fácil aislamiento; son una solución ideal en la industria de la construcción. Se fabrican con un largo mínimo de 1.829 mm y un máximo de 13.106 mm.
Las chapas acanaladas son muy utilizadas en cubiertas residenciales, comerciales, agrícolas o industriales, paneles y cerramientos laterales.
Las chapas trapezoidales, debido a su elevado momento de inercia que permite reducir la cantidad de apoyos intermedios, son la opción más elegida en la construcción industrial y comercial. Además, su gran atractivo estético la hace especialmente apta para uso en cubiertas de viviendas y cerramientos laterales.
La Chapa Galvanizada surge de la aplicación de una capa de zinc en ambas caras de una chapa de acero laminado en frío o en caliente. El resultado es una chapa resistente, que permite proteger al acero de la corrosión.
La Chapa Cincalum se obtiene a partir del proceso de revestido con una aleación de aluminio/zinc sobre ambas caras de una chapa de acero laminado en frío. Dicho revestimiento, proporciona una excelente resistencia a la corrosión y a las altas temperaturas, superando de 2 a 6 veces la vida útil del galvanizado y ofreciendo mayor reflectividad.
La Chapa prepintada se obtiene a partir de un recubrimiento orgánico de poliéster sobre un material Base revestido. Ofrece gran resistencia a la corrosión y flexibilidad. Además posee un atractivo acabado en color que la ha convertido en uno de los recubrimientos preferidos para las construcciones de viviendas de barrios cerrados o emprendimientos urbanos (ya sea en su formato acanalado o trapezoidal). Los productos prepintados se entregan con un film de polietileno protector que debe ser removido inmediatamente luego de instalada la chapa, para así evitar la transferencia del adhesivo a la superficie de la misma.